Somos Maltial, una cervecería artesanal nacida del cariño y el orgullo por Amealco, Querétaro. Creemos que hay lugares que siempre llevamos con nosotros: sus calles, su gente, sus tradiciones y los recuerdos que, con el paso del tiempo, se vuelven parte de quienes somos.
Hoy, desde Rancho La Huerta, a unos minutos de Amealco, transformamos ese vínculo con nuestra tierra en cervezas artesanales que cuentan historias. Porque, aunque la vida nos lleve por nuevos caminos, hay raíces que permanecen y recuerdos que merecen seguir vivos.
A través de Ameyalli, el espíritu de nuestra cerveza, una narradora inspirada en la historia y el carácter de nuestra tierra nos invita a descubrir sus rincones, sus aventuras y sus tradiciones. Cada cerveza tiene una identidad propia y una historia que compartir.
Elaboramos cervezas artesanales sin filtrar, con carácter y personalidad, para quienes disfrutan descubrir los matices de la malta, los aromas del lúpulo y los sabores que hacen único a cada estilo.
Más que una cerveza, queremos compartir contigo una historia.
Descubre Maltial. Encuentra tu estilo y brinda con nosotros por las historias que merecen seguir vivas.

La voz de Maltial
Soy Ameyalli, una mujer revolucionaria que ha vivido por años en Amealco, tierra de manantiales, calles empedradas y tejados rojizos.
A lo largo del tiempo he sido testigo de las aventuras de su gente, de las historias que nacen en sus calles y de las tradiciones que permanecen vivas en sus rincones. Cada lugar guarda recuerdos, y cada recuerdo merece ser contado.
Mi nombre evoca el agua que brota de las rocas, esa fuerza de la naturaleza que encuentra su camino y da vida a la tierra. Como los manantiales de mi pueblo, las historias nunca dejan de fluir; se transforman, viajan de generación en generación y encuentran nuevas formas de permanecer.
Hoy, a través de Maltial, comparto esos recuerdos de una manera distinta: en cada cerveza, una historia; en cada sorbo, una parte de nuestra tierra.
Porque hay historias que se cuentan con palabras y otras que se descubren al levantar una copa.
Maltial: historias de nuestra tierra, hechas cerveza.


El alma aromática de la cerveza. El lúpulo aporta amargor y equilibra el dulzor de la malta, además de ofrecer aromas que pueden recordar a cítricos, flores, hierbas o frutas, según la variedad utilizada.


La magia de la fermentación. Este microorganismo transforma los azúcares fermentables del mosto en alcohol y dióxido de carbono. También contribuye a desarrollar aromas y matices que dan personalidad a cada cerveza.


La base del carácter de la cerveza. Los cereales malteados aportan los azúcares necesarios para la fermentación y contribuyen al color, el cuerpo y los sabores. Según el tipo de malta, pueden aparecer notas de pan, cereal, caramelo o tostado.
